Hacerte Socio Benefactor no solo beneficia a esos jóvenes sin recursos, sino que también tiene beneficios personales y fiscales para ti.

Al hacerte Socio Benefactor, experimentarás la satisfacción de marcar una diferencia tangible en la vida de estos chavales, brindándoles oportunidades que quizás de otra manera no tendrían.

Además, las donaciones a organizaciones como Young Life pueden ser deducibles de impuestos, lo que significa que podrías recibir beneficios fiscales por tu generosidad. Es una forma de ayudar a otros mientras te beneficias a ti mismo.